Cuando se Cierra la Casa de los Abuelos

(Historia / Sierra Nevada de Mérida) *Cuando Se Cierra la Casa de los Abuelos* Uno de los momentos más tristes de nuestras vidas llega cuando se cierra para siempre la puerta de la casa de los abuelos , y es que, al cerrarse esa puerta, damos por finalizados los encuentros con todos los miembros de la familia, que en ocasiones especiales cuando se juntan, enaltecen los apellidos, como si de una familia real se tratase, y llevados siempre por el amor a los abuelos, cual bandera. Cuando Cerramos la casa de los Abuelos , damos por terminado las tardes de alegría con tíos, primos, nietos, sobrinos, padres, hermanos, e incluso, novios pasajeros que se enamoran del ambiente que allí se respira. Ni siquiera hace falta salir a la calle, estar en la casa de los abuelos es lo que toda la familia necesitaba para ser feliz. Los reencuentros en navidad, regados con el olor a pintura fresca cual incienso, con gaitas y música de Billo’s al fondo, las tertulias de enramada, que cada año que llegan piensas si será la última vez… Cuesta aceptar que esto tenga fecha límite, que algún día todo estará cubierto de polvo y las risas serán un recuerdo ido de tal vez tiempos mejores. El año pasa mientras esperas estos momentos, y sin darnos cuenta, pasamos de ser niños abriendo regalos, a sentarnos junto a los adultos en la misma mesa, jugando desde el postre del almuerzo, hasta el cafecito de la cena, porque cuando se está en familia, el tiempo no pasa y ese café es sagrado. Las casas de los abuelos siempre están llenas de sillas, nunca se sabe si un primo traerá a la novia, o a un amigo o al vecino, porque aquí todo el mundo es bienvenido. Siempre habrá una ollita con café, o alguien [email protected] a hacerlo. Saludas a la gente que pasa por la puerta, aunque sean desconocidos, porque la gente de la calle de tus abuelos es tu gente, es tu pueblo. Cerrar la casa de los abuelos , es decir adiós a las canciones con la abuela y a los consejos del abuelo, al dinero que te dan a escondidas de tus padres como si de una ilegalidad se tratase, a llorar de risa por cualquier tontería, o a llorar por la pena de los que se fueron demasiado pronto. Es despedirse de la emoción de llegar a la cocina y destapar las ollas, y disfrutar el plato de ese día. Así que, si algún día tienes la oportunidad de llamar a la puerta de esa casa y que alguien te abra desde dentro, debes aprovecharla cada vez que puedas, porque entrar ahí es imaginar ver a tus abuelos o a tus viejos, sentados esperando para darte un beso, es sentir la sensación más maravillosa que puedas tener en la vida. Si resulta que ahora nos toca ser abuelos, y ya nuestros padres no están, nunca perdamos la oportunidad de abrir las puertas a nuestros hijos y nuestros nietos y celebrar con ellos el don de la familia, porque solo en la familia es donde los hijos y los nietos encontrarán el espacio oportuno para vivir el misterio del amor a los más cercanos y a los que les rodean. Disfruten y aprovechen la casa de los abuelos mientras puedan, pues llegará un momento en que, en la soledad de sus paredes y rincones si cierras los ojos y te concentras, podrás escuchar tal vez el eco de una sonrisa o un llanto atrapado en el tiempo, y al abrirlos de nuevo, la nostalgia te atrapará, y te preguntarás, ¿porqué se fue todo tan deprisa? Y será doloroso descubrir que no todo eso se fue, sólo que lo dejamos ir…. (Del muro de Sperandio Carlos) #sierranevadademerida RT (Foto y Texto: Isabel Teresa Aguilar)

11 comentarios

  1. Juan Carlos Hernández Saavedra

    Hoy en día las personas d la tercera edad o nuestros abuelitos y las reliquias, tradiciones de ellos, una parte d la sociedad de hoy en día no han valorado a nuestros abuelitos en la época q ellos vivieron donde se gosaba d una vida sana, d felicidad y viviendo en familia, en esta época poco se ve y se conserva y se cuidan los objetos viejos y tradiciones de nuestros abuelitos, ola nunca es tarde para valor las cosas u traducciónes d nuestros queridos abuelitos.

  2. Manfredo Quintana Rodriguez

    Excelente reflexión. Disfrutemos de nuestros Padres o abuelos si aún los tenemos entre nosotros

  3. Angel Campos González

    Para nuestra familia la celebracion de “Las Cármenes” fue nuestra fiesta familiar que año a año celebrábamos a nuestra Abuela “Corina del Carmen Alvarez Olguín”. Ella fue nuestro punto de unión, en todo consejo autorizado, todo problema financiero, ella lo solucionaba.
    Su casa fue refugio y alero para el desamparado. Cada 16 de Julio, la casa se llenaba de familiares, los más pequeños le preparaban poesías, los más grandes “coros”, había comida y baile todo el día. Falleció nuestra héroe y ya nadie más pudo llenar ese espacio de sabiduría campesina y alegría. Su casa, era una bella casa quinta plena de frutales, aves y animalitos. Se cerró la puerta de los abuelos y hoy, como una débil luz queda en el RECUERDO de quienes de ella procedemos.
    Nos produce pena el recordar esas instancias, pero su imagen no morirá, mientras su sangre siga circulando por entre las venas de quienes hoy, tenemos el supremo Don de pensar, vivir y amar.
    ABUELITA CORINA, GRACIAS por haberme cuidado en mi infancia en tiempos tan difíciles{

  4. Luis Alberto Federico v WETZLER

    En España y otras naciones aún los mayores cabezas de familia viven en sus casas, algunas con décadas o siglos de existencia. Más triste es cuando se recluyen a los abuelos en instituciones geriátricas para no ocuparse más de ellos. Esto último es lo que pasa en la mayoría de las naciones del mundo muy poco occidental y cada año menos cristiano. Felicito a los que aún pueden disfrutar de sus abuelos o familiares que con todo amor siguen siendo el centro de familia, la cual también va desapareciendo.

  5. Luis Eduardo Rojas

    Soy de Villa del Rosario Córdoba Argentina. En mi familia ocurrió exactamente lo descripto en el texto. A pesar de que somos 5 hermanos. Las reuniones desaparecieron. La familia se disgrego. Cada uno por su lado. Sólo nos queda el recuerdo. Que con el inexorable paso del tiempo también seremos olvidados.

  6. Soy de Villarrica – Paraguay. Una descripción exacta. Vuelven los lindos recuerdos y la añoranza. Ninguna reunión familiar resulta igual.

  7. Un texto muy lindo, donde nos narra la triste realidad de la vida y las añoranzas de esos bellos y malos momentos que pasamos en familia y que sólo vemos cuando nuestros padres o buelos se han ido .

  8. Leonardo gutierrez

    Vivimos sin pensar que algun dia seremos abuelos, llenos de incomprecion y tolerancia a las personas que representan a un pasado y que hoy necesitan atenciones especiales

  9. Me encantó este relato, me siento muy identificada.

  10. Adriana Carolina Rodríguez

    Este es el 3er intento jaja. Gracias por hacerme evocar con amor años enteros de mi vida, siendo niña. Eso ya no existe pero el amor queda, las sonrisas, las partidas, el sensacional parque frente a la casa donde aprendí a andar en bicicleta y he vuelto hace años con las ecobicis y mi nieto que gusta del lago con los patos. Ayer y hoy sigue siendo lindo. Saludos desde ciudad de México.

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